Mobbing,
defendernos del psicoterror en el trabajo
LOLY FERNÁNDEZ
CAROU*
"No
me dejan hablar, me tienen aislada, han prohibido a mis compañeros que
hablen conmigo, me cambian el horario, me asignan tareas degradantes,
cuestionan todas las decisiones que tomo, me gritan, hablan mal de mí
a mis espaldas, dan a entender que tengo problemas psicológicos, me
hacen parecer estúpida, no me dan trabajo o me piden muchas cosas a
la vez, provocan que cometa errores, critican permanentemente mi trabajo,
me tratan como no si no existiera, me ridiculizan, imitan mis gestos,
mi voz...."
Agresiones
como éstas se producen cada día en los centros de trabajo, es lo que
se denomina: acoso moral, psicoterror laboral, hostigamiento moral o
mobbing.
En el Departamento
de Salud Laboral de la Comisiones Obreras de Cataluña, desde hace unos
meses estamos recibiendo e identificando casos con nombres, apellidos
y profesiones diferentes, pero que en definitiva atienden al mismo patrón:
una empresa con una deficiente organización del trabajo y una situación
de hostigamiento moral continuada en la que ya existen daños a la salud.
Generalmente
la persona acosada moralmente, cuando acude al sindicato, ya ha realizado
las primeras llamadas de atención, a nivel individual. Ha planteado
escritos de queja a la dirección, comunicados sobre una situación concreta
a sus superiores. Además, ya se ha producido alguna ausencia del trabajo
por este motivo o incluso bajas médicas intermitentes por problemas
de ansiedad, crisis, o incluso disfrazadas con otros diagnósticos como
psoriasis, problemas musculares...
Ante la
impotencia, la insolidaridad de sus compañeros de trabajo y la imposibilidad
de solucionarlo individualmente acude a los delegados de prevención,
a la sección sindical o directamente al sindicato.
¿Cómo
nos defendemos?:
acción
sindical
Medida
cautelar: proteger a la persona.
Está claro
que ya se han producido daños, puesto que no se han aplicado medidas
preventivas. Pero hay que evitar males mayores y el mecanismo de protección
temporalmente es la baja médica que, en principio, debería ser por enfermedad
profesional.
Si la mutua
de accidentes de trabajo deriva el caso a la Seguridad Social, podemos
impugnar ese acto mediante el procedimiento interno de determinación
de la contingencia por parte del CRAM (equivalente en Cataluña a los
Equipos de Valoración Médica).
Paralelamente
hemos dirigido un escrito a la dirección de la empresa con copia para
el Servicio de Prevención solicitando la evaluación de riesgos del puesto
de trabajo.
Hacer
visible lo invisible.
Una vez
que la persona está protegida, es más fácil iniciar un proceso de denuncia
social, administrativa o judicial.
Además
es impresionante la fuerza que adquieren, puesto que llegados a este
punto tienen claro que el problema no son ellas sino las condiciones
de trabajo a las que se ven sometidas. Aquí la acción sindical es fundamental.
En ocasiones
utilizar la vía de la negociación sirve para empezar a buscar soluciones.
En otras, es necesario acudir a la Inspección de Trabajo.
El principal
objetivo: la prevención. Sea cual sea la vía para llegar a este punto,
lo que sí está claro es que se necesita alcanzarlo si queremos solucionar
el problema. La prevención pasa inicialmente por evaluar los riesgos,
haciendo especial énfasis en los de tipo psicosocial y en los factores
originados por la organización del trabajo.
Después
sigue por toda una serie de medidas que tendrán que incorporarse a la
política preventiva de la empresa y, lo que es más importante, contando
con la participación de los trabajadores.
Balance
de nuestra experiencia
En este
momento, en Cataluña tenemos varias acciones iniciadas. En un caso,
se ha establecido una comisión de trabajo en el Comité de Seguridad
y Salud, que está colaborando con el Servicio de Prevención en la evaluación
del riesgo psicosocial y en el análisis del problema.
Tenemos
tres denuncias en Inspección de Trabajo, en dos de las cuales ya está
interviniendo el Centro de Seguridad y Condiciones de Salud en el Trabajo
(CSCST) y están en vías de resolución.
De momento
las expectativas son alentadoras. No obstante, lo más impresionante
de todo son las ganas de trabajar en unas condiciones de trabajo dignas
que tienen las compañeras y compañeros afectados, que están luchando
día a día para que las políticas preventivas de las empresas sean más
humanas, para que las evaluaciones de riesgos incorporen aspectos relacionados
con la organización del trabajo y para volver a tener ganas de ir a
trabajar de nuevo.
* Gabinet
Higía, Salut i Treball. Departament de Salut Laboral CONC